sábado, 20 de septiembre de 2008

Sobre el encuentro con Trancos en Bree

Mientras el camino avanzaba hacia la posada del Pony Pisador, los hobbits tuvieron el disgusto de encontrarse con uno de los Nazgul, Espectros del Anillo que ya habían salido de Barad-dur, la torre de Sauron en Mordor, en búsqueda del portador del Único. Asustados, se hicieron a un lado del camino y dejaron pasar a la lúgubre criatura oscura que montaba un caballo negro y que, junto a los otros, buscaba a alguien de apellido Bolsón.


Luego de pasar una noche junto a los Elfos del Bosque y de mucho caminar, los medianos llegaron a la provincia de Bree, lugar en el que habían quedado de encontrarse con Gandalf el Gris. Dando por hecho que el viejo hechicero se encontraba en aquel sitio, Frodo se apresuró a preguntar al posadero por el mago. Para su mala suerte, Gandalf no había llegado y no se había aparecido por aquel sitio desde hacía meses.


Sin más remedio, los hobbits pasaron la noche en aquel sitio, observados a lo lejos, por un hombre alto, de cabello oscuro y muy mal vestido. Se trataba de Trancos, un errante de la Tierra Media del cual mucho no se sabía. Al sentirse observado, comenzó a cundir la paranoia en el pequeño Frodo que, en medio de su nerviosismo, dejó resbalar el Anillo Único en su dedo, desapareciendo de súbito.


Esto llamó la atención de Trancos que tomó de un brazo a Frodo, una vez que el hobbit se hizo visible nuevamente, y lo llevó a un cuarto oscuro. Luego de un sermón, explicó a Frodo y a los demás hobbits el peligro que implicaba colocarse el Anillo Único en vista de cómo estaba el panorama con el regreso de Sauron y de la aparición de los Nazgul. Los encerró en su cuarto esa noche y al día siguiente, después de que la posada haya sufrido el ataque de los Espectros del Anillo -que se percataron de la posición del portador cuando Frodo utilizó la sortija- Trancos condujo a los medianos hasta la Cima de los Vientos, esperando encontrar en aquel sitio al desaparecido Gandalf.


En aquel sitio, Frodo fue atacado por el líder de los Nazgul, que enterró su espada en su pecho. Mientras la herida se agravaba, un elfo tomó en sus brazos a Frodo y lo llevó consigo a Rivendel, donde fue curado con medicina élfica. Allí el mediano se encontró por fin con Gandalf, quien le explicó su retraso.


En Rivendel tendría lugar el Concilio de Elrond, donde se decidiría el destino del anillo. Sobre ese acto se hablará en una próxima publicación.



Dando lugar al aspecto subjetivo de esta entrada, quisiera dar curso a la corriente de mi conciencia para alabar -a través de este soporte- la obra de Tolkien. No existe creación literaria que haya robado de tal manera mi atención y mis ganas. El mundo de la Tierra Media es tan mágico y tan real a la vez, que a ratos pienso que de verdad existe, que en realidad se encuentra en alguna capa terrestre o en algún otro planeta donde yo aun no he podido llegar.


Pese a que este tema se encuentra muy manoseado y archiutilizado en la web, yo he querido dar uso a este espacio para manifestar, desde mi perspectiva y a partir de mis propias emociones, cada una de las impresiones que van surgiendo cuando leo nuevamente los libros de este filólogo británico. Y es que tanto encantamiento sólo puede generarse a partir de algo bien hecho. Todo calza perfecto. No hay fecha, lugar, ni personaje dejados al azar. Nada es gratuito en las páginas de sus libros, pues se trata de una historia que envuelve y captura toda mi atención y que, de paso, configura y reconfigura mi vida.


A veces temo a que la magia se termine, así como se terminan las cosas que llevamos a cabo los humanos en esta tierra. Sin embargo, vuelvo a la Tierra Media y me reencuentro con sus historias. Eso me da consuelo, eso es lo bueno de un libro y de una buena película: siempre están ahí, intactos de principio a fin.

lunes, 15 de septiembre de 2008

El único pasa a las manos de Frodo


El Anillo Único pasó a las manos de Frodo el día del cumpleaños número 111 de Bilbo, su tío. Este último había decidido partir en secreto con dirección a los bosques de Rivendel y dejar su casa en Bolsón Cerrado a su joven sobrino.

Desconociendo la clase de sortija que había tenido por tantos años en su poder, Bilbo se resistió enfurecidamente ante su viejo amigo, el mago Gandalf, a dejar atrás su “tesoro”, que tanta vitalidad y juventud le había aportado. Pero, ante el enojo del hechicero, al viejo Hobbit no le quedó otra alternativa que desprenderse del preciado objeto.


La verdad es que Bilbo no entendía bien qué le atraía tanto de ese anillo, pero tenía muy claro que, aparte de permitirle desaparecer ante los ojos de sus semejantes, un poder muy grande se escondía en esa pesada sortija de oro. Pese a los muchos años que cumplía, se sentía más vivo que nunca, como si el tiempo y el desgaste físico no lo afectaran. Esta situación, sumada a la reacción de Bilbo al momento de desprenderse del anillo, llamó la atención de Gandalf, pese a las escasas nociones que tenía acerca de los anillos de poder.


Inquieto y asustado, el viejo mago de capa gris y sombrero puntiagudo se dirigió a la biblioteca de Minas Tirith de Gondor. Luego de mucho indagar, dio con los escritos que Isildur había dejado sobre el Anillo Único y encontró allí el registro de las marcas que esta joya llevaba en su interior al momento de desprenderse del dedo maligno de Sauron el día de su muerte.

Al identificar la maldición de Sauron, escrita en el lenguaje de Mordor, Gandalf se apresuró a llegar a La Comarca, donde se encontraba Frodo para advertirle de los peligros que acarreaba consigo portar ese anillo. Además, le comunicó la imperiosa necesidad de destruir ese objeto en el Monte del Destino, lugar donde fue concebido.


La tarea de Frodo sería entonces, viajar hasta Rivendel para dejar el anillo en poder de Elrond, el Medio Elfo gobernador de esas tierras. Mientras Gandalf hablaba en secreto con Frodo sobre esta travesía, un ruido a las afueras de la ventana alertó al suspicaz hechicero, que de un brinco, tomó del cuello al espía. Se trataba de Samsagaz Gamyi, el jardinero de Bolsón Cerrado que había escuchado toda la conversación.


Entonces, prometiendo fidelidad a Frodo y al Mago, Sam, emprendió junto a Frodo el viaje hasta Rivendel. Gandalf los alcanzaría en la posada del Pony Pisador en la provincia de Bree, ya que antes iría a Isengard, donde Saruman, el mago de la Torre Blanca y jefe de su orden, le aconsejaría qué hacer con el anillo.


A la aventura de Frodo y Sam, se sumaron después Merry Brandigamo y Pippin Tuk, parientes y amigos de Frodo. Así, emprendieron los cuatro el viaje hasta Bree. Por su parte, el espíritu maligno de Sauron nunca murió. Escondido en las tinieblas de Mordor, reunió fuerzas otra vez, anhelando, ante todas las cosas, recuperar al Único, en el cual había concentrado todo su poder.



En la próxima publicación, les contaré sobre la posada del Pony Pisador y sobre la persecución de los Espectros del Anillo.


La publicación de esta parte de la historia, abarca un pequeño espacio, no alcanza si quiera para un resumen. Sin embargo, significa alrededor de ocho capítulos del Libro Primero de La Comunidad del Anillo.


Amante de la naturaleza y de la narración, este autor no deja dato alguno de la Tierra Media al azar. Detallados mapas y una meticulosa descripción de cada uno de los rincones de la Tierra Media, permiten al lector enraizarse en la historia y trasportarse a este mundo, que nada tiene de ilógico.


No sólo se trata de un viaje épico en que un protagonista se enfrenta a un complejo destino. El Señor de Los Anillos, trata -más bien- de las relaciones humanas que se develan en el viaje de Frodo, donde este hobbit por sí solo no carga con el protagonismo, lo comparte con Sam y con el resto de la Comunidad que se forma en el Concilio de Elrond.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Génesis de la aventura



Los trece años en que JRR Tolkien escribió El Señor de Los Anillos, dieron como resultado una compleja historia formada con una mitología propia, colmada de diversos personajes e insólitos lugares.

A ratos, parece que el vasto relato no tuviese un comienzo claro. Al parecer, es necesario regresar al génesis cada vez que un nuevo personaje adquiere protagonismo en esta larga historia que, aparte de la trilogía de El Señor de Los Anillos, tiene dos libros más, cuya lectura no puede estar ausente si se quiere entender a cabalidad la mitológica novela de Tolkien, creador de la Tierra Media.

El Sillmarillion, cuyos primeros bosquejos datan de 1925, es una suerte de enciclopedia tolkiana. Este libro reúne todos los hitos de la creación y el establecimiento de la Tierra Media y explica la razón de ser de cada uno de los personajes que se hacen presentes después en El Señor de Los Anillos.

Posteriormente, a fines de 1920, Tolkien dio inicio a la creación de El Hobbit, obra que se trasformaría en la raíz de la trilogía de El Señor de Los Anillos. Su protagonista es Bilbo Bolsón, quien tras salir de la Comarca junto al mago Gandalf, encuentra, sin quererlo, el Anillo Único de Sauron. Este hallazgo será el hito que marcará el destino de Frodo Bolsón, quien deberá abandonar Hobbiton para ir a Mordor, al Monte del Destino a destruir esta malévola creación.

Pero, para que la historia de El Señor de Los Anillos quede un poco más clara, diremos que comenzó cuando…

…Sauron, el señor oscuro del país de Mordor, dio origen a nueve Anillos de Poder y se los obsequió a los más poderosos hombres mortales de la Segunda Edad de la Tierra Media. Además, siete anillos fueron hechos para los Señores Enanos y tres para los Reyes Elfos. Sin embargo, en medio de las sombras, Sauron creo secretamente el Anillo Único, el más poderoso de todos, que hacía invisible a su poseedor y cuyo fin sería gobernar a todas las criaturas vivientes y atarlas a las tinieblas.






Los objetivos del Señor Oscuro estaban definidos. Pero un imprevisto cambió el destino de El Único y de su dueño. Al final del la Segunda Edad, hombres y Elfos se enfrentaron juntos contra las fuerzas de Mordor. Allí, Isildur, heredero del trono de Gondor, tras ver morir a su padre en manos de Sauron, empuñó la espada Narsil, y cortó a Sauron la mano en que llevaba puesto el Anillo Único. El Señor de Mordor dejó de existir, al menos, en apariencia.

Isildur, seducido por la belleza y el misterio de la inscripción que en su interior tenía el Anillo Único, no quiso deshacerse de él cuando tuvo la oportunidad. Así, el anillo lo traicionó en el Desastre de los Campos Gladios, cuando él y sus hombres fueron sorprendidos por un grupo de orcos e Isildur cayó muerto en el río Anduin. En aquel lugar, centurias más tarde, la sortija fue encontrada por Déagol, víctima de su primo Sméagol que lo degolló para quedarse con el Único.

Luego de asesinar a su primo, Sméagol perdió su identidad y fue expulsado de su pueblo. El anillo lo fue consumiendo paulatinamente y debió esconderse en las sombrías cavernas para evitar la luz del sol. Así se convirtió, con el paso del tiempo, en Gollum, criatura con la que se encontró Bilbo Bolsón en su aventura y a la cual, justo en ese instante, se le había perdido el anillo.

Así termina esta primera parte del relato que trata de dar cuenta de una gran e insuperable historia. Sobre el viaje de Frodo Bolsón se hablará en la próxima publicación.









jueves, 11 de septiembre de 2008

Una obra maestra


La Comunidad del Anillo, Las Dos Torres y El Retorno del Rey fueron los tres libros que, escritos entre los años 1937 y 1949, dieron origen a El Señor de los Anillos, una de las obras literarias más multitudinarias del siglo XX.

El filólogo inglés, John Ronald Reuel Tolkien fue el gestor de esta trilogía épica, que narra el viaje del hobbit Frodo Bolsón por la Tierra Media para llegar al Monte del Destino a destruir el Anillo Único creado por Sauron para gobernar a todas las criaturas y así atarlas a las tinieblas.



Con el desarrollo de los efectos especiales, el cineasta neocelandés Peter Jackson, llevó esta novela a la pantalla grande. Las películas han sido un éxito, cautivando incluso, la mirada de quienes no habían leído los libros de Tolkien.

Pese a que todo está dicho, este blog pretende ser uno de los tantos espacios dedicados a esta saga mágica que ha logrado abstraer la mente de acongojados y aburridos humanos de este mundo para llevarlos a los más extremos territorios de la Tierra Media.